
Doctora Helena Vidaurri de la Cruz
Dermatóloga Pediatra
Céd Prof: 3872755
La primavera es una estación maravillosa: florecen las plantas, los días son más largos y el clima invita a salir al aire libre. Sin embargo, puede traer desafíos para la piel de las personas con diabetes.
Nuestra piel es el órgano más grande del cuerpo y nos protege contra bacterias, virus, hongos, el sol y otras agresiones externas. Cuando la diabetes se maneja adecuadamente, es decir, con glucosa en ayunas entre 90 y 120 mg/dL, y hemoglobina glucosilada de 6%, las características de la piel son muy similares a las de la piel sana. Sin embargo, cuando la diabetes no se maneja adecuadamente, la piel se vuelve más rígida, seca, frágil, y con menos capacidad de defensa.
Fotoexposición: sol con precaución
La exposición al sol mejora el ánimo, y contribuye a la síntesis de vitamina D que fortalece los huesos, y la respuesta inmune. Cuando es excesiva o sin protección, puede dañar la piel, causar quemaduras, aumentar el riesgo de envejecimiento prematuro y de cáncer de piel.
Sugerencias para protegerse del sol:
- Use bloqueador solar de amplio espectro con FPS 30 o más todos los días, incluso si está nublado, y si está en interiores
- Aplique el protector 15 minutos antes de salir y vuelva a aplicarlo cada 2 horas si está al aire libre
- Use sombrero de ala ancha y ropa que cubra brazos y piernas
- Busque sombra entre las 10 a m y 4 p m, cuando el sol es más fuerte
- Durante las vacaciones o los días libres, no se debe notar la exposición al sol. Si hay bronceado o quemaduras, se ha recibido demasiado sol
Alergias cutáneas en primavera
La primavera puede aumentar la exposición a polen, pastos y flores, que pueden provocar dermatitis o irritaciones alérgicas en la piel. Estas reacciones producen manchas rojas, picazón o erupciones.
¿Qué hacer?
- Evite rascarse y lastimarse la piel, rascarse puede abrir la piel y facilitar infecciones
- Mantenga la piel limpia y seca
- Revise los pies por la mañana y por la noche, poniendo especial cuidado para detectar heridas y sitios donde presionen las costuras de los calcetines, o los bordes de los zapatos
- Use jabones suaves y evita productos perfumados o con alcohol que puedan irritar más la piel.

Resequedad y diabetes
La resequedad es un problema frecuente en personas con diabetes. Se manifiesta como piel áspera, tirante o con grietas pequeñas.
Para combatir la resequedad:
- Mantenga niveles de glucosa en la sangre dentro de metas adecuadas, con alimentación balanceada, ejercicio y los medicamentos que le haya prescrito su médico
- Hidrate su piel todos los días, especialmente después del baño, con cremas blancas, sin fragancia
- Prefiera duchas con agua tibia en lugar de caliente o fría para evitar que la piel pierda sus lubricantes naturales. Seque con toalla todos los pliegues de la piel, de manera que la piel no se macere
- Use ropa de algodón y evite prendas sintéticas que irriten
La piel saludable es una parte clave de vivir bien con diabetes. En primavera, preste especial atención al sol, a las alergias y a mantener su piel hidratada. Si nota cambios, consulte con su dermatólogo, o su dermatólogo pediatra certificados.


